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Un estudio halla que los médicos no tenían razón para recetar un tercio de los opiáceos

Un estudio halla que los médicos no tenían razón para recetar un tercio de los opiáceos

  • Los hechos:

    La crisis de los opioides está en su punto más alto en los Estados Unidos. Una nueva investigación muestra que algunos médicos son parte del problema ya que están recetando opiáceos sin ninguna razón.

  • Reflexione sobre ello:

    ¿Deberíamos invertir más investigación en métodos no adictivos de control del dolor? ¿Debería haber un chequeo de antecedentes antes de recetar analgésicos opiáceos? ¿Está nuestro sistema de salud realmente promoviendo la buena salud? ¿Por qué estas drogas son legales?

El uso indebido y la adicción a los opiáceos se ha convertido en una epidemia en los Estados Unidos. De hecho, cada día mueren más de 115 personas por sobredosis de opiáceos. La adicción a los opioides, que incluye la heroína, los analgésicos recetados y los opioides sintéticos, como el fentanilo, es una crisis nacional extremadamente grave que afecta a la salud pública y al bienestar social y económico.

Desafortunadamente, la mayoría de estas adicciones se deben en gran parte a la prescripción de analgésicos opiáceos, ya sea que el paciente los necesite o no, y sin ningún tipo de verificación de antecedentes para asegurarse de que el paciente no tenga antecedentes de abuso de drogas o personalidad adictiva.

Recientemente, el equipo de la Facultad de Medicina de Harvard y de Rand Corp, publicó información sorprendente después de revisar los registros médicos entre 2006 y 2015. Los registros mostraron que un médico no dio ninguna explicación para escribir una receta de opiáceos en el 29 por ciento de los casos.

Estos hallazgos ayudan a respaldar las principales críticas de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades y de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), que afirman que las prácticas inadecuadas de prescripción han sido en gran parte responsables de las crisis de opiáceos. Sólo en 2016, 42.000 personas en los Estados Unidos han muerto por el uso de opioides.

Los CDC han estado presionando para que los médicos receten opiáceos sólo cuando sea absolutamente necesario, prescribiendo la dosis más baja que puedan y terminando la prescripción tan pronto como sea posible.

¿Qué descubrió la investigación?

La profesora de políticas de salud en Harvard, Nicole Maestas, y sus colegas revisaron decenas de miles de registros médicos en más de 31,000 encuestas médicas que incluyeron recetas de opioides. Lo que encontraron fue realmente alarmante. Dos tercios de los registros incluían un diagnóstico de dolor, dolor de espalda, artritis, diabetes y otras afecciones crónicas.

“No se registraron diagnósticos de dolor en el 28.5 por ciento restante”, escribió el equipo en su informe, que se publicó en Annals of Internal Medicine.

En las visitas en las que no se registraron diagnósticos de dolor, los diagnósticos más comunes fueron hipertensión, hiperlipidemia (colesterol alto), dependencia de opiáceos y “otro examen de seguimiento”, escribieron.

En los últimos 20 años, el número de recetas de opiáceos ha aumentado drásticamente, los CDC creen que a las personas les iría mejor con otros analgésicos, y a veces incluso con hielo.

Los investigadores creen que al menos los médicos deberían tener que escribir una razón para recetar a alguien un opiáceo

“Cualesquiera que sean las razones, la falta de documentación robusta socava nuestros esfuerzos por entender los patrones de prescripción de los médicos y reduce nuestra capacidad para detener la sobreprescripción”, señaló en una declaración la Dra. Tisamarie Sherry, investigadora del estudio.

El beneficio antes que la gente?

Este estudio realmente demuestra que, a menudo, los que están prescribiendo nuestra “medicina” están pensando más en el beneficio potencial que en la salud y el bienestar de sus pacientes. No se trata en modo alguno de meter a todos los médicos bajo el autobús, pero esto saca a la superficie un tema muy importante para poder ser abordado.

Claramente, es necesario que haya más regulaciones sobre a quién se le están recetando opiáceos y a quién no. Muchos de los que actualmente están luchando contra la adicción a la heroína en los Estados Unidos han llegado tan lejos de lo que comenzó con un accidente, o algún tipo de dolor que llevó a sus médicos a recetarles opiáceos en primer lugar. Estas drogas son poderosamente adictivas y son directamente responsables de los cientos de miles de estadounidenses que actualmente son adictos a esta sustancia.

¿Qué hace que la heroína sea ilegal y los opioides legales a los ojos de la ley? ¿Es porque uno es capaz de obtener un beneficio para el establecimiento y otro no?