Inicio » Crecer o rejuvenecer

Crecer o rejuvenecer

Se ha dicho que entra en el reino, se dice que es como niños pequeños. Ya que el reino está dentro, entra en tu verdadero yo auténtico. Traigan a su niño interior y encarnenlo.

“¿Qué quieres ser cuando crezcas?” Esta es una pregunta común que se hace a los niños. ¿Debemos cuestionar las ramificaciones en el sentido de sí mismos de los niños debido a esta pregunta? ¿Nos detenemos a pensar qué significa realmente “crecer”?

El término’crecer’ denota que creces en algo, que lo que eres ahora en el momento presente está faltando, que no has evolucionado completamente. Da una visión inescrutable e interminable de que debemos `crecer’ en algo. ¿Y en qué estamos’creciendo’? “¿Qué quieres ser de mayor?” es la misma pregunta que se les hace a los niños que a los adultos. Lo que uno será cuando crezca es simplemente un papel, un papel de trabajo que es parte de la vida en este mundo tridimensional. No es el verdadero nosotros en nuestra verdadera naturaleza de espíritu libre lo que es como un niño. Los niños son libres, y es a través de la programación y la construcción social que coloca esta carga y esta etiqueta de “crecer”. Crecer = convertirse en un zángano, un esclavo como un robot de los sistemas, del entorno de trabajo. Se supone que los niños deben ver “crecer” como algo emocionante y algo a lo que aspirar. Ellos ven estos papeles de trabajo con el niño como una maravilla, una anticipación de lo absolutamente maravilloso que sería ser médico o maestro. Creamos a nuestros hijos para que sean buenos pequeños consumidores; no los animamos a que simplemente sean. Les animamos a “ser alguien”. Ser alguien es ser un papel que no es su verdadera identidad… un consumidor, y ser una hormiga trabajadora por el resto de sus vidas.

Crecer afirma que no estamos magníficamente completos desde el principio. Es como si estuviéramos compartimentados e incompletos hasta que nos convertimos en el número mágico de una edad adulta. Ser’…., no se trata de’quién’ quieres que sea, sino de… sólo ser, estar en nuestro verdadero y auténtico estado de amor incondicional y paz. La vida no se ve tanto en la forma en que crecemos; es más en lo que crecemos. A mayor escala, toda la idea de “quién” perpetra aún más la idea de las máscaras de la personalidad o de los roles en los que nos disfrazamos, respondiendo equivocadamente como si fuéramos las máscaras que llevamos puestas.

La creencia social colectiva es que envejecemos. La gente entonces se adhiere a este sistema de creencias, asumiendo tareas “maduras” como encontrar una carrera estable, comprar una casa, casarse, tener hijos….todo el tiempo que envejecemos, más de lo que morimos. Para algunas personas, esta’expectativa’ no sólo les parece bastante aburrida, sino que también puede dar mucho miedo. ¿Qué tan buenos somos? ¿Es esta nuestra verdadera naturaleza? ¿Qué hay de las almas que ven más allá de estos caminos a veces muy confinados? ¿Qué dice la sociedad sobre ellos? “Tienes que madurar. “Ahí está ese término de nuevo! ¿Crecer en qué? ¿Crecer equivale a envejecer como todo el mundo? No, gracias, elegí otra forma… de crecer joven. Sí, acabo de decir que te pongas joven. Lo que quiero decir con este término es que crezco en la juventud, recordando mi verdadero ser auténtico que es como un niño: inocente, alegre y libre. Podemos hacer esto sacando a relucir nuestro niño interior. ¿Recuerdas esos días? (pausa para un suspiro de nostalgia) o tiene que ser nostálgico? Los invito a todos ustedes a que recuperen su juventud: crezcan jóvenes. Ser infantil, amar en grande, maravillarse en grande, ganar emoción y lo que los “adultos” ven como trivial. Créeme, nada es trivial. Todo es maravilloso y grandioso cuando la vida se ve a través de estos ojos. Crecer joven es divertirse… ser tonto, sólo ser! Ser tú….lo que sea que eso signifique…tú en tu auténtico ser, no llevando las pesadas máscaras que llevamos como grilletes. Me refiero a estar en nuestro auténtico estado libre. Ser tonto….actuar de manera despreocupada…saltar por la calle sólo porque te apetece, reírte histéricamente porque te hace sentir bien, jugar a juegos infantiles con los amigos porque te hace cantar el corazón. ¿Cuándo fue la última vez que hiciste de tu corazón una melodía? Les animo a todos a que vayan a hacer una pista de bombeo para ese hermoso chakra del corazón que tienen. Ha estado cerrada con expectativas crecientes durante demasiado tiempo. Canta hasta que tú y tu corazón se conviertan en la canción.

Hay una línea de la canción’13 Ángeles’ de Corrosion of Conformity: “Tal vez soy un soldado de toda la vida, nunca muero y nunca envejezco”. Somos soldados del alma de por vida, en una búsqueda para despertar a nuestra iluminación. Nunca morimos, porque nuestras almas son infinitas. Nunca envejecemos, porque nuestra alma es continua; no hay edad en el crecimiento del alma. Con esto dicho, estamos constantemente rejuvenecidos a través de la reencarnación, estamos creciendo jóvenes. A través del renacimiento, nacemos como un bebé; volvemos a ser un bebé, volvemos a la posibilidad ilimitada. La limitación de nuestro paradigma actual es sofocante. Carrera, casa, matrimonio, hijos y luego la muerte… ¿te suena eso a potencialidad ilimitada? Para algunos, este es el ideal y no juzgo a aquellos que desean adherirse a estos `ideales’. Lo que quiero decir es que la vida es más que simplemente crecer en las expectativas de la sociedad. Hay almas que desean romper estas construcciones sociales y crecer jóvenes. Estamos entrando en un nuevo cambio de conciencia. Este cambio de conciencia hacia un nuevo mundo romperá estas barreras que limitan el alma. Nacemos en este mundo artificioso por última vez porque estamos regresando a nuestro estado natural de amor infantil. Ya es hora. Sólo ser.

Add Comment

Click here to post a comment