Ansiedad – La Enfermedad del siglo XXI

Ansiedad, sí, esa palabra que tanto conocemos hoy día y que hasta incluso me atrevería a decir que los niños nacen ya sabiendo lo que es incluso algunos padeciéndola.

Y es que pensando y sufriendo un poco por culpa de “esta ansiedad” ¿o bien debería decir por culpa mía? Bueno ahondaremos en eso más adelante…

La cosa es que sintiendo como el mundo se acaba, teniendo esa sensación extraña de ahogo y sabiendo que voy directa al precipicio, me atrevo firmemente a escribir este post diciendo lo que pienso.

Y es que investigando he encontrado (y si os leéis el post la encontraréis también) una extraña unión entre lo que es y lo que quieren que creamos que es la ansiedad, haciéndonos buscar la felicidad y el “bienestar” a través de envoltorios de pastillas y blíster empaquetados.

Qué es la Ansiedad

ansiedad

Si os preguntaran qué entendéis por ansiedad ¿qué diríais? ¿Cómo afrontaríais la respuesta a esta pregunta?
Seguro que todos sabéis qué es la ansiedad porque casi todo el mundo a lo largo de su vida la ha padecido de una manera o de otra. Un día se ha encontrado mal, le ha dado el bajón, no ha podido más y ha decidido acudir al maravilloso sistema sanitario que tenemos, a continuación le ha contado su vida al médico y le ha dicho que en determinadas situaciones siente como una especie de ahogo seguido por una agonía que parece no cesar nunca, llegando incluso a unas ganas horribles de llorar y terminar mandando al carajo a todo el mundo que tienes a tu alrededor sin que ellos sean culpables de nada.

El equipo sanitario al oír tus lloros y problemas te ha dicho:

Oye chic@, es lo más normal del mundo, tú no te preocupes que hay unas pastillitas que son mano de santo, además son baratas porque ya lo han puesto por el genérico

Te mandan que te tomes dos comprimidos al día y te dicen que no hacen milagros de la noche a la mañana, que a partir de la tercera semana verás sus resultados y que empezarás a sentirte mejor, pero que debes usarlas 6 meses continuos, porque si las dejas antes te puede dar un efecto secundario y desencadenarte una ansiedad el doble peor, seguido de hasta depresión severa (así que olvídate el dejarlas de golpe, que sean milagrosas o que te curen la ansiedad)

Pues los seis meses no te los quita nadie, y después posiblemente o estarás enganchado a esas mierdas o empezaras con las úlceras en el estómago, y lo mejor de todo es que ¡los problemas de hace meses seguirán ahí! Déjame que te diga que no hay pastillas mágicas, lo único que hay es tener dos pares de huevos para sacar la vida adelante, para afrontar miedos y para controlar la parte que nos hace sentir este miedo (diréis que lo veo muy fácil, pero ojalá me conociérais en mis tiempos mozos de histérica de la vida).

Enfréntate a tus miedos

El miedo es una sensación de terror que se da cuando hay algo o alguien que te hace sentir en peligro, ahí es cuando aparece el miedo, por consiguiente, en el momento en el que aparece este miedo nuestra mente genera un sentimiento negativo, detrás vendrán veinte más negativos, esto te provocará nerviosismo, te agitará el corazón y te sentirás furioso y la gente que tengas alrededor por mucho que quieran ayudarte no podrán porque no te entenderán la mayoría de las veces, ya que los miedos de unas personas no son los mismos de las otras y tampoco son iguales la manera de afrontarlos y sacarlos hacia delante.

La pena de la medicina actual es que en vez de decirte:

oye chic@ párate a pensar un rato, respira hondo y mira los problemas con otra perspectiva, porque por mucho sedante o pastillitas de felicidad que te metas en el cuerpo no vas a solucionar nada, ningún problema se va a ir, simplemente tú vas a estar drogad@ y eso hará que la ansiedad se calle pero que nunca la desenmascararemos

En vez de decir eso el sistema sanitario impuesto hoy día ni te contradice, ósea sólo de escuchar las palabra “problemas, ahogo, ganas de llorar” se echan a temblar, te dicen que no te preocupes, te hacen tu recetita para seis meses y te mandan para casa.

La verdad de la ansiedad, cómo reconocerla y derrocarla

La ansiedad se conoce por un trastorno psicosomático, y diréis ¿y esto qué es?, pues bien, el trastorno psicosomático o ansiedad es una alteración que se da en el cuerpo humano y ocurre de una manera física, “no se sabe muy bien dónde se origina” (mentira, si no mirad el vídeo de abajo)

Ahora hablando claro, esto son patrañas de la sanidad, que como siempre las enfermedades mentales las han inventado para encarcelar a la gente, para cuidar de que la inseguridad que tienen estos pacientes, que a su vez tienen estos episodios de ansiedad, se repitan una y otra vez, en vez de curarlos o hacer terapias constructivas con ellos, hacen encarcelar ese miedo y de esta manera hacen que no lo superen o que no sea fácil superarlo, hinchándolos a pastillas e hinchándole a las farmacéuticas los bolsillos, generando así la nueva enfermedad del siglo XXI y llamándolo “cosa normal” el tener que medicarse por tener falta de seguridad o por tener miedos repetitivos que al final desembocan en una depresión la mayoría de las veces. Todo esto se resume a la falta de seguridad que se tiene en uno mismo, todo se resume a eso, pero en vez de coger y animarnos a darnos cuenta de que todo tiene solución si lo miramos de la manera correcta, optamos por coger la pastillita y tener un efecto sedante que te aporta “felicidad”

¿Felicidad? ¿Hablas de felicidad cuando te sedas porque estás nervios@? ¿Esa es la felicidad que tú quieres? Si ese es el concepto de felicidad que tú tienes déjame decirte que vas a ser puñeteramente infeliz toda tu vida, vas a seguir estando treméndamente adormecido toda tu estúpida vida (perdón por la dureza, pero es así) déjame decirte que esto es un circulo vicioso que creo que es mucho peor que el tabaco, ya que con la ansiedad no tienes seguridad en ti mismo, al no tener seguridad dudas hasta de tu sombra, tienes miedo y si tienes miedo no puedes dar amor por que estás nervioso, te vuelves tenso y con los que te rodean aún más, al final optas por pastillas, que no te quitan el problema. Déjame decirte que ni te dan la seguridad ni la felicidad (la felicidad la tienes que buscar tú y únicamente tú), por no dejarme atrás que te adormecen, se apoderan de tu yo y ni tú sabes quién eres (hablo de los efectos que te dan determinadas pastillas que te vuelven gilipollas) y aquí está la clave:

Primero busca quien eres, ¿sabes realmente quién eres? Porque me atrevo a decirte, con todo el valor que conlleva esta respuesta, que todavía no lo sabes y que sólo y únicamente en tu interior está la respuesta.

No quiero excederme más, sólo quiero decir que despertéis, que os deis cuenta de que todo tiene solución y que lo único que quieren las farmacéuticas y la sanidad es que su negocio sea próspero y rentable a cualquier precio, así nos tienen adormecidos y embaucados a gente como tú y como yo.

Ahora yo te digo que sí, que es duro, pero que hay un camino para la felicidad y para el control de la ansiedad, lo principal es afrontar los miedos y los pensamientos negativos y de una o de otra manera hacerlos positivos. De mano sé que es difícil pero no es imposible.