Llega la hora de la verdad: Biochip del tamaño de un grano de arroz ya está siendo usado en algunos países

biochips

El aparato tiene el tamaño de un grano de arroz y sirve tanto para las utilidad medicinales, en cuanto a la inocuidad. La medicina está a punto de empezar con la implantación de un biochip que será capaz controlar la diabetes, ser usado como método anticonceptivo y todavía más, podrá hacer exámenes que dan una diagnosis necesaria y rápida incluso para algunos tipos de cáncer.

El biochip es un dispositivo electrónico del tamaño de un grano de llamar el arroz de “Wearables” tanto son fabricados por compañías como LG, Motorola y Samsung. La diferencia es que este dispositivo pequeño será implantado dentro del organismo humano.

“Los biochips acelerarán la diagnosis de las enfermedades, porque son ultra sensibles. Eso permitirá hacerlo todo más rápido y barato” dice el director de bio ingeniería del instituto del corazón (Incor), que abarataría los exámenes de clínicas de análisis, Idagene Cestari, por ejemplo.

A través de esa cápsula de vidrio se analizan sustancias que hay en la sangre. En personas con diabetes el biochip puede estar programado para liberar la cantidad ideal de insulina. Las personas que tienen la presión alta también podrán verse favorecidos por este biochip.

Una nueva empresa se ha asociado con el instituto de la tecnología de Massachusetts (MIT) y ya estudió cómo programar un biochip para evitar el embarazo. Implantándolo debajo de la piel o en el abdomen de la mujer libera una dosis pequeña de hormona anticonceptiva diariamente.

El aparato puede ser usado durante 16 años, cuando la mujer quiera tener niños, a través de un control remoto el doctor o el paciente pueden desactivar el biochip y la mujer puede volver a quedarse embarazada. En Brasil la universidad de medicina de la universidad de São Paulo (USP) en la área de otorrinolaringologia ya ha estado estudiando el biochip para personas que tienen sordera.

Sería implantado en la oreja de los pacientes sordos, o haciendo un enlace al cerebro, el biochip liberaría pulsaciones eléctricas que estimulan el nervio de vista también. Con esto se espera que este procedimiento haga que el cerebro interprete la información y restituya la capacidad del usuario de reconocer los sonidos, aunque los sonidos serían robóticos.

Como vemos el futuro ya está aquí, y la implantación de micro-chips o bio-chips, está más cerca de lo que creemos.

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