4 Mentiras que debemos de parar de contarnos a nosotros mismos

4 mentiras que debemos de parar de contarnos

La gran verdad es sí, siempre tenemos la elección de contarla o no. Lo que suele pasar es que no siempre estamos dispuestos a hacer frente a las consecuencias a las que nos tendríamos que enfrentar y por eso mismo hemos creado mecanismos de defensa para protegernos a nosotros mismos.

Estas son algunas de las mentiras que nos solemos decir a nosotros mismos y que  deberíamos cambiar:

Si tuviese más tiempo haría esto o aquello…

Ya sea hacer un curso de idiomas o ir a pasear con los amigos, leer un libro o lo que sea, la falta de tiempo se ha convertido en una excusa universal para justificar el hecho de que no somos disciplinados con nosotros mismos y que no somos capaces de administrar las 24 horas que tiene el día.

Cuando alguien quiere realmente hacer algo, encuentra el tiempo, por muy ocupado que esté.

Si tuviese más dinero podría hacer esto o aquello…

El dinero siempre ha sido la mayor excusa para casi todas las cosas en nuestras vidas. “No hago ejercicio porque no tengo dinero para pagar un gimnasio, no hablo inglés porque no tengo dinero para pagar a un profesor, no me voy de casa de mis padres porque no tengo dinero para el alquiler”

Y un largo ect. más, por supuesto que mucha gente tiene verdaderamente un presupuesto muy ajustado, pero a veces el no tener dinero no es excusa, ya que puedes hacer ejercicio sin gimnasio, puedes aprender ingles de manera autodidacta, y puedes esforzarte en trabajar o ahorrar para marchar y tomar tu independencia.

Pero sobretodo no dejes tu felicidad en manos de la excusa de no tener dinero, porque creo que ahí nos equivocamos la gran parte de las personas. El dinero ayuda, pero no te da la felicidad.

Si hubiese pasado esto en vez de aquello, mi vida sería perfecta…

Aquí el “esto” puede ser el comprar una casa, tener novio, tener un hijo o cambiar de trabajo. El problema del ser humano es que el tener “esto” nunca es suficiente, y si lo hubiésemos tenido, tampoco hubiésemos estado contentos, porque es ley de vida.

El ser humano nunca está satisfecho con lo que tiene, y siempre está queriendo algo más para ser feliz. Parece que siempre nos falta algo que nos impide tener una vida plena.

El problema es que cuando estamos buscando aquello que todavía está por venir, somos incapaces de disfrutar y dar gracias por todo lo que tenemos hoy. El consejo es vivir en el presente y dar gracias por todo lo que tenemos ahora, así serás más feliz en tu vida.

No puedo vivir sin…

En la mayoría de los casos, sí que puedes vivir sin eso que dices que te falta para poder vivir bien. Parece una tontería, pero cuando decidimos hacernos presentes que nosotros somos los únicos dueños de nuestras vidas y que todo lo que se va, sea persona o circunstancia, objeto o relación, tiene un por qué, se empieza a ser un poco más feliz.

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